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Este sitio tiene como objetivo informar a los miembros de nuestra comunidad escolar sobre las actividades eductivas y extraescolares que tienen lugar en nuestro centro.
También queremos darnos a conocer a todos aquellos que, de una u otra forma, estén relacionados con el mundo de la educación y sientan curiosidad por las características de nuestro centro y las actividades que en él se desarrollan. El instituto comenzó a funcionar en el curso 1978-79. En el año 2005 celebramos nuestro 25 aniversario con una serie de actos de los que puedes ver algunas imágenes. Visita al centro - Situación Mateo Alemán escritor español, n. en Sevilla y m. en la ciudad de Méjico (1547-1614). Estudió Medicina en las universidades de Sevilla, Salamanca y Alcalá de Henares, aunque no llegó a licenciarse; fue contador en Sevilla y Madrid, y sus irregularidades y deudas le llevaron a la cárcel por dos veces; debió vivir en Italia, a juzgar por el conocimiento que de ella revela.
En 1599 publicó en Madrid la Primera parte de la vida del pícaro Guzmán de Alfarache; en 1602 apareció una segunda parte de Guzmán de Alfarache, por Mateo Luján Saavedra, seudónimo del abogado valenciano Juan Martí, obra de mérito inferior; y en 1603 se publicó en Lisboa la Segunda parte de la vida de Guzmán de Alfarache, atalaya de la vida humana, por Mateo Alemán su verdadero autor. Emigró a Indias en 1608 y en Méjico publicó su Ortografía castellana. Su obra principal es el Guzmán de Alfarache que le dio más prestigio literario que provecho. En ella se intercalan algunas novelitas, cuentos y anécdotas que cortan el hilo de la narración, y abundan las digresiones de pretensión moralizadora, que forman rudo contraste con la descarnada exposición de las hazañas del pícaro Guzmán, sujeto sin escrúpulos, autor y, a veces, víctima de numerosos engaños y fraudes. El ingenio de Alemán, su claro lenguaje y su rica y vívida experiencia, produjeron una obra maestra de la literatura picaresca española, digna descendencia del Lazarillo de Tormes. El Pícaro, así, por antonomasia, denominación popular de la obra, se hizo famoso en la Europa Occidental, se tradujo a varios idiomas e influyó poderosamente en la novela posterior, sobre todo en Quevedo, con El Buscón, en el alemán Grimmelhausen y en el francés Lesage, con su Gil Blas. |